Descubrí el lago más grande de Córdoba en lancha techada, cómodo y seguro para toda la familia.
Opción 1: paseo guiado de 1 hora, 2 salidas diarias.
Edad: desde recién nacidos.
Nací en Francia y llegué a Córdoba en 2010 por un campeonato de slalom. Acá pude cumplir mi gran sueño: crear la primera Escuela de Ski Náutico y Wakeboard en un lago público de Argentina.
Empecé a esquiar a los 12 años como juego en la lancha de mi papá y a los 18 empecé a competir profesionalmente. A los 26 me formé como Instructor Profesional de Ski, Wakeboard y Deportes Outdoor y desde hace más de 25 años ejerzo esta profesión en el lago de Guerlédan (Francia) y en el lago de Embalse.
Estoy diplomado por el Estado Francés para dictar clases de Ski Náutico, Wakeboard, Gomón y actividades outdoor (kayak, SUP, mountain bike, etc.). Por eso fuimos sumando distintas propuestas náuticas para todas las edades, niveles y también para personas con capacidades diferentes.
Mi intención es simple: que turistas y deportistas puedan disfrutar el lago de formas distintas e inolvidables.
Argentina me enamoró: en 2013 recorrí la Ruta 40 en bicicleta, 5136 km en 28 días sin descanso. Conocer toda esa columna vertebral del país me hizo sentir más argentino y sentir como propio este país tan inmenso y maravilloso.

Mi familia está formada por mi compañera Gaby y nuestro hijo Simón.
Nos conocimos en 2010, en una competencia de ski, y dos años después llegó Simón para agrandar la familia.
Desde entonces vivimos entre Francia y Argentina: seis meses en cada país. En Embalse dimos vida a la primera Escuela de Ski Náutico y Wakeboard del país, un proyecto que impulsamos entre los tres y que nos apasiona.
Los esperamos con los brazos abiertos para compartir un pedacito de tierra increíble en un lugar soñado: el lago de Embalse.


Desde el primer día elegimos que nuestro parador fuera lo más respetuoso con el medioambiente posible, tomando ideas que vemos a diario en Europa y adaptándolas al lago de Embalse.
Aprovechamos el gran techo para captar agua de lluvia, que almacenamos en tanques y usamos luego en la limpieza y funcionamiento del parador.
Los baños que disponemos son baños secos: no utilizan agua y funcionan mediante fermentación aeróbica, transformando los residuos en compost y reduciendo al máximo el impacto ambiental.
Los espacios de guardado y cocina están construidos con contenedores marítimos reutilizados, que dejaron de navegar tras 12 años en altamar. Como en la orilla del lago está prohibido construir, esta solución nos permite seguir trabajando y, al mismo tiempo, cuidar este entorno natural único.
Tambien podés traer tu propio picnic,
no cobramos la utilización de mesas.